sábado, 1 de septiembre de 2007

Sobre Mentira y Desilusión

Cuentan que una mañana, Incomprensión, el más fiero heraldo de Represión, merodeaba los bosques del Reino de la Mente, a la caza de algún infortunado rebelde que no hubiera alcanzado a tiempo las fronteras del País de las Sombras. Bajo el hierro de su implacable hacha, llamada Rechazo, habían caído muchos renegados y otros tantos inocentes, pues su furia era desmedida y su ansia de muerte infinita.
Esa mañana, Incomprensión sentía que la sed de sangre devoraba sus entrañas y fue entonces cuando encontró, en un claro del bosque, a una niña pura y exhausta de abrirse paso entre las espinosas ramas de Cultura. Su cuerpo, inerte, era de una sensualidad amarga y dolorosa, como el llanto de un huérfano recién nacido. Movido por el estremecimiento de su carne, Incomprensión tiró sus armas al suelo y rasgó los menudos vestidos de la virgen, penetrando su vientre hasta la saciedad, con el desenfreno de quien no ha conocido hembra, ni varón, ni alivio alguno a su soledad. Su goce fue tal que cayó como muerto sobre su víctima, que para entonces, aterrada, había despertado.

La niña extrajo con una queja silenciosa y profunda la parte flácida del miembro de Incomprensión que aun desgarraba su entrepierna y se escurrió, llorosa, por debajo del colosal cuerpo. Su nombre era Amistad, pero cuando Incomprensión volvió en sí, había escapado dejando un rastro de sangre sinuoso, prueba de que el guerrero había roto el sello de su vientre. En vano la persiguió y la buscó debajo de las piedras, entre las raíces y en las grutas. Su desolación fue grande y su crueldad creció alimentada por el sufrimiento. Y es que Incomprensión nunca sintió alivio tal a su condición de guerrero solitario y temido que la que le diera el vientre de Amistad.

Cuentan también que la niña huyó más allá del Muro de Consciencia, hacia el País de las Sombras, donde ni siquiera Incomprensión se aventuraría y que con las lunaciones, su vientre creció para dar espacio a dos criaturas que aun que nacieron en la Sombra, habían sido concebidos en los dominios de Represión.

Cuando Amistad llegó al término de su gestación, hizo venir a Fantasía, la Sacerdotisa de los Sueños, para que le asistiera el parto. Ese día triste, trajo al mundo una niña y un varón, y Fantasía, escuchando la voz de Misericordia, les dio por nombre Mentira y Desilusión, pronunciando de ellos una profecía terrible: “regresarían donde su padre para darle muerte y tener el aprecio de Represión”. Estas palabras tan filosas, desgarraron en llanto a la madre, quien se debilitó hasta la muerte. Cumpliendo la profecía de Misericordia, los huérfanos fueron entregados a Costumbre, una pariente lejana de Amistad que habitaba aún en el Reino de la Mente.

Mentira, la hembra, tenía la mirada dulce de su madre pero el corazón y la intención pérfidos de su padre. Desilusión, el varón, era débil y temeroso y no conocía otra voluntad que la de su hermana. Cuando crecieron, obligaron a Costumbre a revelarles el secreto de su nacimiento en su lecho de muerte, pero la vieja piadosa murió antes de decir palabra. Enardecida por su obstinación, Mentira prendió fuego a la choza ante la mirada aterrada de Desilusión, quien comprendió que la ira de su hermana no conocía límites.

Partieron, entonces, hacia donde el viento del Norte los llevó y en su camino, siguiendo su heredad, Mentira sedujo a muchos extraños a tenderse sobre su cuerpo para enloquecer de celos a su hermano, quien, tras matar cobardemente a sus amantes, penetraba su vientre aún húmedo saciando sus propias pasiones.


Fue así como encontraron a Incomprensión. Cuando este poseyó a la joven con desenfreno, percibiendo en su mirada algo familiar, y estuvo a punto de exhalar los fluidos de su satisfacción, Desilusión le cortó la garganta y embarró su cuerpo desnudo con la sangre de la víctima, que involuntariamente continuó penetrando a Mentira mientras brotaba sangre de su cuello y elixir de vida de su miembro.

A pesar de la exaltación de su hermano ante tan intenso espectáculo, Mentira no se dejó poseer por él, pues intuyó que esta victima no era un ser ordinario y que debía conservar en el vientre su hálito de vida. Ninguno era al corriente de que un confidente de Represión seguía sus crueldades desde hacía tiempo y corrió a contar el nuevo incidente con lascivia.

Represión, tirana del Reino de la Mente, hizo traer a su presencia a los dos hermanos y, por sus atrocidades, les hizo heraldos. Mentira trajo al mundo al vástago de su padre y le dio por nombre Frustración. Represión, fascinada por la debilidad enfermiza de Desilusión, se hizo preñar de él y concibió a su hijo Morbos. Bajo estos nombres, el Reino de la Mente y el País de la Sombras recibieron grandes calamidades y sufrimientos. Se cumplía así otra de las profecías de Misericordia: “Cuando el Río de Amor sea sellado por el dique de la Mentira y la Desilusión, las aguas del Lago del Deseo se desbordarán, trayendo grandes sufrimientos al hombre”.

Terminado de transcribir al la 13:38 horas del día 1ero de Septiembre del 2007, en la ciudad italiana de Pavia, con Venus retrogrado en Leo recibiendo un quincuncio partil de Urano retrogrado en Picisis, mientras Saturno se preparaba para abandonar su exilio después de regresar al último grado de Leo, cumplidos los 29 años.

6 comentarios:

Rafael dijo...

Una triste historia tan real como el sentimiento que la ha inspirado, los hechos no dejan de existir solo porque sean ignorados.

saltronella dijo...

Es una historia bien lograda, a travez de la expresion de emociones intensas, oscura pero reales. Una mala semilla, da frutos consonos con ella, es una cadena.

Yudhiistira dijo...

A veces, después transcribir estos textos,los releo, y me sorprende cuantas cosas luminosas y oscuras guardo en mi corazón. Compartirlas con Uds., mis amigos "desconocidos" y "conocidos" es un alivio y es también un recordatorio: "...No, no, no estoy sólo, El está conmigo..."
Muchas gracias Rafael y saltronella por visitarnos y dejar sus huellas!

Colodife dijo...

Que historia mas cruel
pero la verdad es que es bastante buena para que sea ignorada

Anónimo dijo...

Que fuerte yo buscaba informacion sobre las menades y me encuentro con esto. Me resulta familiar la historia.. Gracias por expresarla

Anónimo dijo...

Que fuerte yo buscaba informacion sobre las menades y me encuentro con esto. Me resulta familiar la historia.. Gracias por expresarla